TUI Ciudad del Peregrino

La asociación de Turismo de la ciudad de Tui, nace con la idea de buscar los caminos que nos lleven a que la ciudad de Tui, sea unos de los lugares mas visitados de Galicia. Deseamos potenciar el camino de Santiago portugués, y con ello queremos animar a la administración pública a que nos ayude a desarrollar nuestro proyecto de instalar mas albergues, a que se señalice mejor el camino, a que se atienda mejor al peregrino, a que tengamos una fluida relación con los concellos por donde se desarrolla el trayecto del camino. La asociación va a crear las infraestructuras necesarias para que el caminante hacia Santiago se sienta bien en la ciudad, se le informe de los diferentes albergues que hay hasta su llegada a la ciudad de Santiago, y se le proporcione todo tipo de información, no solo para pasar la noche, sino para poder tomar una buena comida, un buen caldo, un buen café, y un buen postre. Esta ciudad de Tui, que siempre ha sido agradecida no solo por su belleza paisajista, sino porque es una parte importante de la historia de Galicia y de España, quiere que el peregrino y sus visitantes se sientan como en su propia casa. Queremos que ese aire fresco, la corriente del río Miño, y la bondad de sus gentes, sean mas que suficientes para que se sientan cómodos entre nosotros. Nos pondremos en contacto con todas las asociaciones que hay en los diferentes concellos por los que pasa la ruta del Camino Santiago Portugués , para ir documentando y elaborando un proyecto para tener cada día más datos y poder así preparar todo lo que podemos ofrecer al peregrino. Tui, la belleza del Sur de Pontevedra.

sábado, 15 de octubre de 2016

1ª Etapa Camino Santiago Portugués (Tui - Porriño - Redondela)

1ª Etapa.  Tui a Redondela.  33,90 kms.  6 albergues en o Porriño y 5 en Redondela.







Desde la Catedral bajamos, sucesivamente, por los conventos de las Clarisas de clausura y, en dirección norte bajo un pasadizo inferior, los de Santo Domingo y San Bartolomé; este último el más antiguo de Tui.

Por el valle del río Miño nos dirigimos al puente medieval conocido como Ponte da Veiga; un poco antes y sin cruzarlo torcemos a la izquierda y llegamos, entre bosques, a la vía del tren y a la carretera N-550 y, posteriormente, a la capilla de la Virgen del Camino.

Seguimos las flechas amarillas que nos conducen al cruce de los Siete Caminos y al histórico puente de San Telmo. Merece la pena que nos detengamos en este punto; una sencilla placa recuerda: "Caminante: aquí enfermó de muerte San Telmo, en abril de 1246.
 Pídele que hable a Dios en favor tuyo". Es patrón de Tui y de Frómista (Palencia) y murió aquí cuando se dirigía a Compostea.
Caminando entre bosques vamos hacia la Madalena, iglesia de Santa Columba de Ribadelouro; llegamos a otro puente medieval, el de Orbenlle sobre el río Louro.
Pasado el puente y con ligera subida para superar el antiguo "paso de invierno" acometemos el polígono industrial de las Gándaras de Budiño.




Vamos avanzando, con paciencia, durante tres kilómetros en recta, sin alternativa ni sombra y, después de la capilla de Nuestra Señora da Guía, entramos en Porriño.
Seguimos camino por la rúa de San Sebastián, vemos la capilla de la Madalena y pasamos, también ante la de las Angustias; conviene estar atentos a las flechas pues la salida es un tanto caótica.
Lo hacemos por la carretera a Redondela, que dejamos pronto por la izquierda, en dirección a Amieiro Longo.
Seguimos el valle hasta el palacio de Mos y la iglesia de Santa Eulalia de Mos, uno de los conjuntos emblemáticos del camino portugués. Fuerte subida por la rúa dos Cabaleiros, donde un crucero policromado y siempre florido nos desea "Buen Camino".

Envueltos en la serenidad del rural gallego llegamos a la capilla de Santiaguiño de Antas donde, a unos trescientos metros y en pleno camino, encontramos una piedra miliaria romana, el Miliario de Vilar de Infesta.




Continuamos hasta el bar Choles; un pinar envuelve la meseta de Chan das Pipas, que atravesamos para, en fuerte descenso, alcanzar el firme de la N-550 y entrar en Redondela. Caminamos por las rúas Pai Crespo y Queimaliños y llegamos al albergue de peregrinos, nuestra meta por hoy.


2ª Etapa Camino Santiago Portugués (Redondela a Pontevedra)

2ª Etapa.   Redondela, a Pontevedra.  18,20 km.  5 albergues.






Abandonamos Redondela, desde el albergue, cruzando la plaza de la Alfóndiga, iglesia de Santiago, rúas do Cruceiro, da Picota, capilla de Santa María. Pasamos al otro lado de la N-550 y salimos de Redondela.

Un pequeño puente sobre el río Raxeiro y sobre el tren, y estamos en Cesantes. Si torcemos a la izquierda atravesamos una "fraga" (zona de bosque de varias especies) hasta alcanzar la rúa do Areeiro y atravesamos de nuevo la N-550.

Carretera de Viso; subimos, una zona de recreo con mesas de piedra y una fuente de agua buena. Llegamos a lo alto, el Eido dos mouros y, a la izquierda, veremos lo que queda de una Casa de Postas.

Mientras bajamos podemos observar la ría de Vigo y la isla de San Simón. Entramos en Arcade por la N-550, que hemos recorrido durante unos 700 metros. Buenas ostras, en Arcade, e interesante conjunción de arquitectura rural campesina y marinera.
Casi sin darnos cuenta, a la salida, llegamos a la histórica "Puente Sampayo" donde el pueblo gallego, derrotó a las huestes del mariscal francñes Ney. Atravesamos el puente y entrasmoe en el actual: Puentesampaio.
A cien metros después del puente y por la empinada rúa do Concello y ante el crucero de Ballota, continuamos hasta otro monumento similar, el de O Souto. Después de atravesar el medieval "Ponte Nova" entramos en uno de los tramos más hermosos, a "Vrea Vella de Canicouba".

Se trata de un antiquísimo camino transitado desde las épocas más remotas y en el que podemos apreciar las profundas marcas de las rodadas de carros en las viejas losas; nos lleva hasta la base del desaparecido crucero de Cacheiro, situado en la confluencia con el camino que seguían los romeros a Nuestra Señora de Amil.
Bajamos, siempre rodeados de pinos, hasta los fértiles valles de Alcouce y Boullosa, bordeando las ruinas de otra Casa de Postas; el paisaje se va humanizando.


Al encontrar la carretera que sube a Canicouba cruzamos la que conduce a Santa Marta y, por Santa Columba de Bértola, en las proximidades de la fábrica "Sales del Sur" nos encontramos en los aledaños Santa Marta de Ganderón, transitamos por el valle de Tomeza hasta la humilde capilla de Santa Marta que nos indica el buen camino para llegar, después de caminar, aproximadamente unos cincuenta metros, a la carretera que va desde San Andrés de Figueirido a Pontevedra.

Pobo, Tomeza, Ponte Condesa y Ponte Couto. Atravesamos la carretera de Marcón y entramos en Pontevedra, la antigua Pons Veteris. Después de pasar bajo la vía del tren, por la derecha llegamos al albergue de peregrinos.





3º Etapa Camino Santiago Portugués (Pontevedra a Caldas de Rei)

3ª Etapa.     Pontevedra a Caldas de Rei         23 km.   6 albergues.








En Pontevedra, saliendo del albergue, tomamos la calle Virgen del Camino hasta su Santuario en la plaza de la Peregrina. A continuación, rúa Soportales, rúa Real hasta el puente del Burgo, en la salida norte de la ciudad.


Pasado el puente, a doscientos metros y a la izquierda, rúa da Santiña. Paralelos al tren hasta Pontecabras, dejando de lado el río Cabras y la fábrica "Cros'.
 Crusamos la vía del tren por debajo. En suave subida alcanzamos la iglesia de Santa María de Alba, con una imagen del Apóstol en el cementerio contiguo. Estamos cerca del lugar de Goxilde, donde el arzobispo Xelmírez descansó con sus huestes, camino de vuelta a Compostela, después de efectuar el famoso 'pío latrocinio' de las reliquias que se conservaban en Braga.


Unos quinientos metros más adelante llegamos al lugar y capilla de San Caetano. Por las aldeas de Liborei y Castrado nos adentramos en el bosque y encontramos una vieja y hermosa 'pontela'.
Un sitio conocido como 'Pozo Negro' sobre el regato de ese nombre, e iniciamos una suave subida hasta la línea férrea; la cruzamos y llegamos al Lombo da Maceira y, a continuación, la aldea de San Mauro, donde antiguamente se efectuaba el cambio de cabalgaduras.


Por una carretera solitaria, pasamos San Mamed de Portela, con un antiguo crucero que indica el camino correcto. Más adelante nos encontramos con uno de los lugares notables del camino portugués: puente Valbón y el crucero de Amonisa, desde cuyo fuste el apóstol Santiago nos indica la dirección norte mirando hacia Compostela.


Desde el kilómetro 60 podemos observar la iglesia románica de San Martiño de Agudelo. El camino avanza en zig-zag por las invasiones sufridas por pequeños propietarios.




A la altura de Monllo reencontramos la N-550. ¡Ánimo! La capilla de Santa Lucía nos saca de la carretera y nos lleva entre prados y viñedos hasta Tivo, donde encontramos una buena fuente y un estupendo crucero a la salida de la aldea.


Muy cerca de Caldas de Reis nos recibe Santa Mariña de Caldass con su pórtico románico y después de cruzar por el puente romano sobre el Umia nos metemos por la izquierda en el casco viejo de la población. Nuestros pies agradecerán la fuente termal en la que unos leones vomitan sin cesar agua caliente y reparadora.


4º Etapa Camino Santiago Portugués (Caldas de Rei a Padrón)

4ª  Etapa.  Caldas de Rei a Padrón.   18,5 kms.  6 albergues.








Ya en Caldas, la hermosa calle Real nos conduce a la "Ponte Bermaña". Más adelante, la capilla de un santo peregrino, san Roque, nos da paso, avanzando unos centenares de metros llegaremos al valle de Bermaña.
Nos sumergimos en un denso y bucólico bosque con vegetación de ribera.
Cerca del Camino nos encontramos la iglesia románica de Santa María de Bemil y más adelante, confirmando nuestra dirección correcta, está el solitario lugar de Lavandeira.

Un bosque digno de la leyenda del rey Arturo sigue envolviéndonos mientras subimos suavemente hasta el crucero. Ahí una vieja construcción con un reloj de sol nos indica el punto en que cruzamos la N-550.
Y de pronto surge el extraordinario conjunto de Santa Mariña de Carracedo.

Seguimos el camino que transcurre ahora junto a la autopista hasta Casal de Eirigo, que cruzamos por un pasadizo levadizo elevado, y estamos en las inmediaciones del campo de fútbol de O Pino. Las flechas y un mojón de la Xunta de Galicia nos sitúan en medio de un bosque profundo, en el que el silencio es sólo interrumpido por el canto de los pájaros en la tarde.

Nos acompañan de cerca el río Valga y sus molinos: San Gago, do Nabal, de Saleiros... y ya estamos en San Miguel de Valga.

En San Miguel podemos admirar el emblemático conjunto de su iglesia barroca. Rebasada la rectoría encontramos, por la izquierda, en el lugar de Cimadevila.

Seguimos el Camino Central Portugués, ahora en tierras gallegas, por Fontelo y Condide. Continuamos por la carretera con un canal a nuestra derecha hasta la restaurada iglesia de San Luis de Cesures.




Una gasolinera nos indica el reencuentro con nuestra vieja conocida, la N-550, y ahí vemos, un antiquísimo crucero; un tipo de monumento que jalona todos los caminos de Galicia y, como podemos constatar, serán sobrios o ricos en adornos, constituyen ya una imagen habitual para el caminante y un punto de referencia.


Atravesamos el río Ulla y nos dirigimos a Padrón, por el mismo camino que siguieron los restos del Apóstol en su barca de piedra.
Camino de Feira adelante y al final de una pequeña elevación, encontramos la fuente y el convento del Carmen. Allí está el albergue donde podemos descansar tras esta jornada.



domingo, 14 de agosto de 2016

5ª Etapa del Camino Santiago Portugués (Padrón hasta Santiago de Compostela).

5º Etapa.  Padrón a Santiago de Compostela.  25,20 km.  19 albergues.



Salimos de padrón por la rúa Bordel y muy pronto encontramos la antigua colegiata de Iria Flavia.

Merece la pena detenerse: de aquí salió el obispo Teodomiro en busca de "unas luces que brillaban en el monte Libredón" en lo que más tarde sería Compostela.


Ahí está el hermoso cementerio de Adina, cantado por Rosalía de Castro, y los antiquísimos sepulcros que rodean el templo. A su vera, el busto del escritor Cela, en una pequeña alameda.


Delante están las casas de los canónigos, actualmente Fundación y Museo de Camilo José Cela. El sepulcro de éste está en el mismo cementerio, bajo un olivo, junto al camino.


Continuamos por Iria entre sus viejas casas, la antigua estación del tren y la casa de los Cela-Trulock. No tenemos alternativa y tenemos que caminar por la N-550. no hay que desesperarse: en el km. 88 nos desviamos a Romarís en pleno Camino medieval.

Recorreremos las aldeas que mantienen el sabro de una ruta sagrada en Galicia. El camino entre Padrón y Compostela siempre fue "Camino de peregerinación " ruta de ida y vuelta.


El Camino Portugués y la ruta Rosaliana, constituyen definitivamente un itinerario sentido profundamente por todos aquellos que lo recorren, y también por quienes lo habitan.


Atravesamos aldeas con extraordinario valor etnográfico, Romarís, Rúa, Rueiro, Cambelas, Anteportas, Tarrío, Vilar... para entrar en otro espacio sagrado, Esclavitude, con su fuente milagrosa y ese espléndido ejemplar del barroco que es el Santuario de Esclavitude (ss. XVII-XVIII).



Muy cerca, lo que fue una antigua posada sobrevive como taberna que aspira a ser tienda.


Un centenar de metros adelante encontramos, entre muros, otra bella iglesia, Santa María de Cruces. Más pinos, más camino de tierra y otra bellísima aldea, Angueira de Suso, a la que llegamos después de descender atravesando la línea férrea.
 Caminando entre parras entramos en Areal.


A su salida, primero por asfalto y después por un buen camino de tierra desembocamos en la N-550, que recorremos durante unos pocos metros, porque enseguida nos desviamos por la izquierda en dirección al municipio de Teo, a la vista del Pazo de O Faramello (donde los italianos Piombino y Gambino montaron una fábrica de papel en 1710).


Alcanzamos la rúa de Francos por una leve subida, mientras tenemos a un lado una calzada romana oculta en el bosque a nuestra izquierda y, enseguida, el albergue de Teo.


En la rúa de Francos encontramos uno de los cruceros más hermosos de Galicia y, por si fuera poco, uno de los lugares emblemáticos de la leyenda jacobea: el Castro Lupario, ahora en fase de recuperación. Ahí la malvada reina Lupa habría atendido a los atribulados discípulos del Apóstol.

 Sin embargo, nosotros vamos hacia el puente de Pedreira, pasando ante una antigua imagen policromada de San Antonio, en Areeira, en el muro de lo que fue una antigua posada de caminantes y arrieros.


Un aserradero nos sale al paso en la dirección de A Grela, donde el Camino hace zig-zag por el caos producido por la construcción de unos chalets. Se acabaron las pequeñas aldeas y la proximidad de Santiago se hace notar en la abundancia de moderna viviendas unifamiliares; pero importa poco ya: estamos cerca de la meta.


Rebasamos el Milladoiro por los accesos a un moderno polígono industrial y de nuevo recuperamos el antiguo trazado, entre pinos, hasta Agro dos Monteiros.




 Dejamos de lado una solitaria subestación eléctrica y de repente, en lo alto, aparece la ciudad del Apóstol con todo su esplendor. Estamos a 250 metros de altura, en Agro dos Monteiros, auténtico Monte do Gozo del Camino Portugués.
 Nos espera ahí un alegre descenso por más que sea caótico; todas las entradas a Compostela son así.


Seguimos por Santomil y Amanecida, pasamos junto al Hospital Clínico, continuamos por la Choupana y entramos en Santiago de Compostela. La calle Rosalía de Castro nos lleva unto a la Alameda hasta la Porta Faxeira, recuerdo de una de las antiguas puertas de laciudad. Y la rúa dos Francos nos conduce a la catedral.